Multitud: El pueblo de San Gabriel en el 2009. Foto: Archivo FD

Mónica Ferré tiene 42 años y Jorge Amarelle, su esposo 43. En el 91 se casaron y desde hace 18 meses ordeñaban entre la 1 y las 7 de la mañana, para “seguir de largo” y trabajar hasta las 11.30 haciendo su casa, atender a sus hijas Romina de 6 y Joselín de 16, volver al tambo situado a 30 kilómetros y dormir 5 horas para empezar otra vez.
Esta es una de las 86 historias (familias) que tiene el “pueblo” de Mevir San Gabriel, desde el sábado 29 de agosto de 2009, cuando inauguró otras 51 viviendas del núcleo, 5 unidades productivas y una sala de informática.
Por ello esta familia derramó lágrimas, pero también gotas de sudor en plena sequía, donde la obra nunca se detuvo. “Es un sacrificio para el que no hay palabras. El techo es la meta de la vida”, agrega el nuevo vecino.
Para el Arq. Francisco Beltrame, presiente de MEVIR de entonces, el ejemplo de San Gabriel se proyecta como modelo.
Allí el plan trabajó, primero a través de programas de viviendas y luego en el marco del convenio MEVIR/MIDES– Uruguay Integra. Junto con el primer núcleo se construyó un salón comunal, que dispone a su vez de un espacio para policlínica, y se equipó también en un área del salón una sala de informática.
También se está interviniendo con un programa de 5 unidades productivas.
“Es un modelo que ya venimos haciendo siempre que se puedan coordinar voluntades. Mevir ya no se trata sólo del techo sino de generar comunidades y oportunidades”, aseguraba en esa oportunidad.
En ese marco, el nuevo centro poblado quedó en un enclave ideal. Como vecinos tiene uno de los emprendimientos neocelandeses más importante
y, ya comenzó la formación de una colonia lechera a escasos kilómetros, y también con el apoyo de  Mevir.

Integración. Para contribuir a la consolidación territorial del centro poblado se ha avanzado en un doble proceso de integración: entre los propios vecinos de San Gabriel y en la integración del pueblo en la micro región.
Además una comisión de vecinos y subcomisiones de salud y de deportes, ya hay espacios de participación ciudadana e instancias para expresar las percepciones sobre las nuevas vivencias de esta comunidad.
Para la población más joven, semanalmente, trabaja un grupo de formación de animadores en el que participan 12 jóvenes y quincenalmente funciona un grupo de niños, compuesto por 20 chicos, quienes entre otras acciones, han organizado una ludoteca.
San Gabriel inició su vida de pueblo sin problemas con la basura. La ong BIO-Uruguay, una organización social abocada a la promoción de alternativas sustentables, realiza talleres en la localidad.
Varios participantes han asistido a cursos en Tacuarembó y están trabajando en un predio demostrativo en San Gabriel, en el que ya comienzan a verse los resultados de una huerta orgánica y un invernáculo.
“Para dar un ejemplo, todos los vecinos de San Gabriel no sacan su basura a la calle, la llevan al predio del invernáculo y ya colocan en cestos de clasificación”, dijo una de las representantes de la organización.

 

San Gabriel
San Gabriel es un centro poblado ubicado en la intersección de las rutas nacionales Nº 6 y Nº 56, a 30 kilómetros de Florida y de San Ramón.
Zona de transición entre la lechería (fundamentalmente al sur del paraje) con la ganadería (al norte), previamente a la generación del primer núcleo de viviendas construido por MEVIR, la población estable del paraje vivía en los establecimientos agropecuarios en los que desarrollan tareas como asalariados rurales.
Mevir también realizará la ampliación de la escuela-liceo del lugar y dotará de casa al destacamento policial que se ubica en la zona.