María René y otra de las amigas de Marilyn en Fray Marcos tras el velatorio. Foto: FD.
María René y otra de las amigas de Marilyn en Fray Marcos tras el velatorio. Foto: FD.

Una amiga de la mujer asesinada cuenta que el matador insistía en una relación que ya no era tal. María René era amiga de Marilyn Tucuna, la mujer muerta a puñaladas por su ex pareja en Fray Marcos el pasado sábado.

Estoy shockeada. Pienso que estoy viviendo una pesadilla de la cual voy a despertar pero es la triste realidad. Ellos estaban en pareja pero habían dejado como tres veces. Hace un mes y medio que dejamos”, le había contado su amiga y compañera del coro “Alas para Vivir”, donde según René, “él había entrado para seguir con ella”, tal como manifestó a FloridAdiariO.

Él siempre seguía detrás y se metió en el coro para estar más cerca de ella. Son esas cosas donde no se puede cortar el cordón”, sostuvo. Recordó con una frase de Marilyn el estado de la situación: “Si en un año no siento nada, seamos amigos”, dijo que le había propuesta la mujer de 57 años, madre de tres hijos y a cargo del escritorio rural de Elder Rodríguez, de quien había enviudado antes.

Ella no salía con nadie, salía con nosotras. Nos reuníamos a jugar a las cartas. No la dejábamos sola ni ella quería estarlo. Yo la noté rara, a lo mejor estaba amenazada, yo le conté lo que estaba pasando en Buenos Aires y se mostró muy interesada”, relató René. “Ahora pienso que estaba amenazada”,

UNA GRAN PERSONA. Los consultados en Fray Marcos coinciden en señalar que Marilyn era una gran persona. “No hay palabras, hermana, amiga, compañera, y con gran atención en todo. Tiene tres hijos y fue abuela hace pocos días. El hijo está destrozado por todo esto”, contó René.

La noche del sábado, la mujer apenas podía creerlo. “Vino un amigo a avisarme porque quedamos de ir a comer un asado a Las Tomateras -a pocos kilómetros del lugar- y pensé que estaba con la hija, con la nietita”.

El teléfono de René sonó en forma reiterada. “Pero no lo escuché. Como no fuímos me senté en la computadora y me puse los auriculares”. Un vecino llegó y golpeó su puerta. Eran cerca de las nueve de la noche. “¿Por qué no atendes el teléfono?, me dijo. ¿Te enteraste? Y les dije que no vengan a hacer bromas de mal gusto”. Después, el shock.

ÉL NO RESIGNABA. Para María el asesino tenía rasgos de psicopata. “Para mi él era un psicópata. Yo estudié algo de psicología y él era como apurado en todo. Tres veces ella le había hablado bien, pero el no se resignaba a solo ser amigos. Creo que ella no se lo imaginaba”.

Para María René, Marilyn “muy valiente, y que terminó con todas las manos cortadas”, luchó hasta el final de su vida.