OPINIÓN : INCONTINENCIAS : POR EMILIO MARTÍNEZ MURACCIOLE

El Paso Viejo, que es viejo, se inunda. No es un puente. La rambla, se inunda. Si no ocurriera así, es porque estaba casi a la altura de Michellini y Gutiérrez Ruiz. La rambla se disfruta pese a que unos cuantos días en el año está bajo agua. El Paso Viejo, el de los Dragones, tiene sentido y se usa, pese a que también se pega un baño bastante seguido.
Ahora hay un puente de ciclovía que, antes de ser inaugurado, se inundó. Y le pegaron. No era el puente Zitarrosa, el de Santiago Vázquez. Y es de suponer que no pretendía serlo. Es el tramo de la ciclovía que pasa por encima del agua. Tiene sentido para cientos de floridenses que salen no sólo en bici, sino fundamentalmente caminando o trotando. Hacen el mismo recorrido.
Lo tienen elegido desde hace tiempo: rambla, Paso Viejo, ruta, puente Piedra Alta y rambla. Puede ser en el sentido contrario, o con algunas variantes, pero ya está instalado. Lo que hizo la Intendencia, en base a recursos nacionales, es diagramarlo tal como lo utilizan, con una vía independiente de la ruta y del mismo Paso Viejo; es decir, que se pueda hacer ejercicio sin el riesgo inminente de un accidente.
Es calidad de vida, y es infraestructura para promocionar la actividad física que la mejora. Hay incluso un puente de madera a la altura del kilómetro 95 de la ruta 5. La obra es aplaudible, aunque un tramo, como era de esperar, se inunde. El agua ocasionó algunos destrozos, pero desde la comuna argumentaron que los materiales no estaban asentados aún; habrá que ver y, de momento, dar crédito. Mal se le puede dar la razón al exdiputado Vega y actuar por Pájarofobia nomás.