102B8040Son 20 obreros que hace tres meses que no cobran salario alguno. Tampoco descartan la formación de una cooperativa para seguir operando la planta.

Este lunes mantuvieron un encuentro con la Mesa Intersindical de Florida y la Federación de Empleados y Obreros Molineros (Foemya) donde se decidirá el futuro de la situación que, por ahora, no tendría como destino, la reapertura a manos del mismo dueño, según se adelantó a FloridAdiariO.

Luis Eduardo Calacha, quien supo tener a cargo la compañía BAO y el molino de Santa Lucía “nunca pagó aportes al BPS por lo que la mayoría de los empleados de Cocomen no pueden acceder al seguro de desempleo”, explicó Nelson Más, dirigente principal, a FloridAdiariO.

Ahora, debido a las deudas, el Estado -principalmente a través del Banco República- es el mayor acreedor del molino. Calacha desapareció, ha firmado actas y contra-actas, pero el molino hace tres meses que no trabaja. Lo último fue una molienda a façon. Pero luego la empresa se retiró porque empezaron a aparecer embargos”.

100: las personas entre madres, padres y niños, que dependen directamente del funcionamiento del molino.

DEUDAS LABORALES. Las principales deudas laborales pasan por tres años de licencia y salario vacacional de cada obrero, el no pago de la retroactividad del últmo convenio y, además, lo no abonado de impuestos que hoy hubiesen posibilitado que accedieran al seguro de desempleo.

Por ello los trabajadores ya iniciaron una demanda contra la empresa, ya que los trabajadores, principalmente arraigados al lugar en donde viven y con puesto disponibles, no tienen posibilidad de ser absorbidos en otros molinos como el de Florida.

COOPERATIVA. Los obreros también dan los primeros pasos para formar una cooperativa que pueden volver a hacer andar las máquinas de Cocomen. “Estamos tibiamente haciendo las primeras tareas”, dijo Más al explicar que el molino -si bien tiene en este momento “cortadas la luz y el agua”- está completamente operativa, puede producir hasta 80 toneladas diarias de harina, aflechillo y semitín.

´Por su parte, Aníbal Galeano, sostuvo que el Intersindical “contaba” con esta situación que ya había registrado diferentes episodios.

Ahora, dijo, hay que ver por la gente que está allí, con muchos años de trabajo”. Además de los trámites ante el ministerio de Trabajo, “inevitablemente después se irá por el embargo para segurar que la maquinaria en el lugar quede al menos para asegurar el trabajo futuro.

Hay que buscar la mejor manera en cuanto a las medidas que se puedan tomar y evitar el abandono voluntario”, advirtió.