«Cuando el clima lo permita vamos a dar respuesta rápida», dijo el director de Obras de la comuna. El ingeniero Guillermo López reconoció que hay calzadas “comprometidas” que “si bien no han llegado al colapso total, aún permiten el paso, pero están ahí”.

Las situaciones son en Paso Calleros, Paso de Vela, Casupá y camino Chamamé en Cerro Colorado, entre otras.
Indicó además que la situación en caminos donde camiones han quedado enterrados y el auxilio que hubo con maquinaria pesada, dejó estos lugares inaccesibles.
“En esos tramos hay destrozos”, dijo López que por el momento afirmó que se pone atención a que la producción pueda salir, el tránsito a las escuelas rurales fluya y las localidades no queden incomunicadas.
Indicó que el arreglo de los daños “hasta fin de año nos va a llevar y entendemos los reclamos de los vecinos”.
Ante las consultas, dijo que se evalúan en algunos casos en el lugar, “para dar una respuesta rápida desde la intendencia”.
Agregó que se están realizando reparaciones en ruta 57, en zona de Sarandí Grande, Goñi y Maciel. “Allí hemos tenido intervenciones directas para que se pueda transitar”.
SISTEMA COLAPSA
“Estamos en la cosechas de invierno, la siembra de cultivo de verano, y mucho tránsito de producción. Y pese a los más de 4000 kilómetros de caminería que hemos atendido en el quinquenio, es una obra muy extensa a la que agrega que en los últimos 16 meses hemos tenido precipitaciones por encima de lo normal, con eventos extremos de un día o dos, lluvías diarias, y con una frecuencia muy marcada”, explicó el jerarca en cuanto a las razones de porqué los caminos se encuentran en tal estado.
«Si tomamos semanalmente, el 80% de la semana han tenido lluvias y no han permitido trabajar cómodamente», indicó.
López afirma que el último año ha sido complejo. «Tuvimos solo dos o tres semanas en la primavera que pudimos trabajar. Desde setiembre de este año, a este, ha sido una complicación».
“El problema de las rutas es una problema a escala nacional y vemos que está en la agenda del nuevo gobierno y es uno de los anuncios prioritarios. El diagnóstico es claro: la caminería rural no escapa a eso. Con la cantidad de equipos que se tienen y todavía con el incremento del tránsito, y los eventos climáticos adversos, está claro que el sistema colapsa”.
El ingeniero explicó que la capacidad de respuesta fue diseñada por la comuna “para un año normal”.
“En años como este son otras las consecuencias. Y a la espera de un año normal los vecinos lo entienden y el mantenimiento es adecuado. Pero siempre quedan cosas por hacer como áreas agrícolas que cambian accesos, o Mevir en zonas urbanas donde están casi todos complicados y también en algunas zonas de Florida”.
López concluyó que se está “reordenando la situación y esperando que el clima levante para que nos deje intervenir”.