Amanda Della Ventura, referente de la Vertiente Artiguista y la lista 77 424 del Frente Amplio, destacó el profundo convencimiento de que cada pequeño esfuerzo es esencial para alcanzar el triunfo en las próximas elecciones de octubre.
Con una actitud optimista, Della Ventura resaltó la importancia de la militancia y el trabajo conjunto entre los sectores. «Cada sector hace ese esfuerzo», afirmó, destacando la relevancia de la tarea previa y el reparto de listas como parte fundamental del proceso electoral. Para ella, estas acciones no son meros trámites, sino pasos firmes hacia la consolidación de un nuevo gobierno del Frente Amplio, lo que genera alegría y confianza en que la lista que presentan obtendrá buenos resultados en las urnas.
Pero más allá del ámbito electoral, Della Ventura dejó claro que la militancia no se detiene ahí. Subrayó que la verdadera incidencia de la política se encuentra en los espacios de decisión, ya sea en el Parlamento o en otras instancias.
«Si a una le preocupa lo que pasa con la gente, tiene que estar en los lugares donde se deciden los temas que afectan a la gente», sentenció, reafirmando su compromiso con seguir caminando por la senda política en beneficio de la ciudadanía.
ODDONE
Frente a los cambios y sorpresas dentro de la interna del Frente Amplio, como la elección de Yamandú Orsi como candidato presidencial, Della Ventura manifestó su respeto por las decisiones democráticas y, aunque no tiene trato directo con el economista Andrés Oddone, quien fue anunciado para encabezar el Ministerio de Economía, fue contundente en su confianza hacia el programa del Frente Amplio.
«Confiamos en nuestro programa», aseguró, recalcando que, independientemente de quién ocupe el cargo de ministro de Economía o la presidencia, «lo esencial es cumplir con el programa elaborado y ratificado por el congreso del Frente Amplio».
Della Ventura también hizo un llamado a la militancia a permanecer vigilante y activa. «Debemos exigir que lo que se cumpla sea nuestro programa», dijo, enfatizando que la participación y el control por parte de la militancia son fundamentales para garantizar que las políticas implementadas respeten los lineamientos acordados por la fuerza política.