El entrenador Facundo Rubio, junto a sus colegas Pablo Ballarini y Alejandro Rubano, destacó la actuación de los jóvenes floridenses en Argentina.
Rubio fue parte del equipo técnico que llevó a jóvenes deportistas a participar en el Mundialito de Básquetbol en Argentina y expresó su orgullo y emoción por el desempeño de sus jugadores en un torneo que presentó desafíos inesperados.






“La verdad que sin palabras con estos chiquilines, un sueño poder ser su entrenador, no paran de dar alegrías”, comentó Rubio.
El equipo partió de madrugada el miércoles con el objetivo claro de ser competitivos. Sin embargo, al llegar a Argentina el jueves, 24 de los 33 integrantes de la delegación fueron afectados por un virus, lo que les impidió competir durante el viernes y sábado.
A pesar de las dificultades, el equipo logró recuperarse a tiempo para disputar la Copa de Bronce en las categorías U14 y U15, y la Copa de Plata en la U17. Para obtener los trofeos, era necesario ganar todos los partidos restantes, enfrentándose a equipos de Paraguay, Bolivia, Chile, Argentina y Perú.
Contra todo pronóstico, el equipo de Florida salió victorioso, llevándose los títulos en todas las categorías.
“Los 3 trofeos van para Florida, uno de los lugares del interior donde mejor se trabaja actualmente este deporte”, afirmó Rubio, destacando el esfuerzo y la dedicación de sus jugadores.
El entrenador subrayó lo inolvidable de esta experiencia, refiriéndose al logro deportivo como “la epopeya de Córdoba”. Rubio tuvo el honor de ser el director técnico del equipo U17 y, aunque celebró el título, también quiso destacar el papel fundamental de los padres, algunos de los cuales se sacrificaron por cuidar al resto de la delegación y fueron claves en la organización de la actividad apoyada por la intendencia a través de la Escuela Departamental de Basquetbol.
“Gracias, Florida, gracias chiquilines, gracias campeones del Mundialito de Córdoba”, concluyó emocionado.