En el marco de un acto simbólico pero cargado de contenido político y ambiental, el candidato frenteamplista Juan Giachetto se sumó al acuerdo por el agua impulsado por Francisco Legnani, intendente de Canelones, junto a Mariana Lorier y Álvaro Vega.
El evento, que busca poner en agenda la defensa de los recursos hídricos, dejó en evidencia una preocupación común por la situación ambiental de la región y, especialmente, de la cuenca del río Santa Lucía.
«Desde el departamento canario nos abren los brazos, y en lo personal estamos más que dispuestos a trabajar en conjunto», expresó Giachetto. El candidato recordó una experiencia similar en 2005, cuando se firmó un acuerdo metropolitano junto a Carambula y Chiruchi. Hoy, según dijo, hay una conciencia mucho mayor de los desafíos ambientales que enfrenta el país.
Giachetto rememoró las inclemencias sufridas durante la última sequía prolongada, que puso en riesgo el suministro de agua potable para buena parte de la población. En este contexto, criticó algunas medidas tomadas, como el alambrado de la zona de Severino, que, en su opinión, no fue eficaz frente a los verdaderos factores contaminantes.
«El gran problema de toda esa zona es la presencia de una gran cantidad de tambos. Los productores utilizan mucho glifosato y eso va a parar al agua con las primeras lluvias. El alambrado no lo frena», explicó.
También se refirió a la problemática social asociada a la deforestación y a la actividad de los carreros. Giachetto abogó por planes integrales que permitan a estas familias continuar con su sustento sin comprometer el medioambiente. Recordó experiencias de reforestación con especies permitidas, que integraban a estos sectores sociales en el cuidado del entorno.
Desde su rol como maestro, Giachetto destacó que la clave está en la educación. «Sigo creyendo que la única salida es la educación, y que los niños y jóvenes que vienen puedan encontrar un mundo mejor que este», afirmó con firmeza. Compartiendo una anécdota personal, denunció que en una inspección a un taller mecánico de Florida, se constató el vertido de aceite directamente en el espejo de agua, evidencia de una preocupante falta de conciencia ambiental.
«Estamos protegiendo un recurso que es básico. Una familia puede vivir sin luz, pero sin agua seguramente no», concluyó.