En Mendoza Chico, Guillermo López no solo inauguró una obra: hizo memoria, repasó años de trabajo, tropiezos y avances con la naturalidad de quien caminó esas calles, atendido llamados por la radio y conversado con vecinos a pie de cuneta.
“Recuerdo cuando era un triangulito abandonado”, dijo aludiendo al espacio público que hoy luce como un punto de encuentro comunitario, “y cómo empezó a recuperarse hasta convertirse en un lugar de todos”. A ese lugar —y a ese sentimiento— se volvió en esta inauguración de obras que marcan un antes y un después en la historia reciente de esta localidad floridense.
En su intervención, el intendente repasó hitos que, para muchos vecinos, fueron simplemente vida cotidiana: el barro, los charcos, las dificultades para ir a la escuela. “A veces me llamaban a la vieja y querida radio porque los gurises no podían salir sin chapotear”, recordó. Hoy, muchos de esos niños ya cursan primaria sin saber lo que era mojarse los zapatos para llegar a clase.
Las obras realizadas —cordón cuneta, tratamiento bituminoso, colectores subterráneos, luminaria nueva— no son solo soluciones técnicas. Son parte de una historia de mejora continua, de una comunidad que nunca dejó de reclamar y de una gestión que eligió responder con hechos.
“Esto se construyó por el empuje de los vecinos y el acompañamiento de quienes pudimos estar”, subrayó López, agradeciendo a los equipos técnicos, a los funcionarios y, sobre todo, a la paciencia colectiva.
El lugar fue también el escenario elegido para lanzar un mensaje claro: la obra pública no puede detenerse por el calendario electoral. “No nos vamos a prohibir de trabajar durante los años electorales. No vinimos a quedarnos de brazos cruzados”, sostuvo, en alusión a las críticas por las inauguraciones en tiempos de campaña.
Lejos de esquivar el tono político, el intendente apeló a la necesidad de continuidad y de acuerdos entre quienes vendrán:
“El 12 de mayo Florida tiene que seguir siendo de todos y para todos. Que nos juntemos todos para que lleguen las soluciones a los vecinos”.
El nuevo sistema de alumbrado público instalado en Mendoza Chico —con tecnología LED, nuevas columnas, redes ordenadas y comandos actualizados— fue presentado como un plan piloto, un modelo a replicar. “Hoy va a quedar el prototipo de lo que hubiésemos querido que todos los barrios del departamento tuvieran”, dijo, proyectando más allá del mandato actual.
Con un tono entre nostálgico y esperanzado, el intendente cerró su intervención con una frase que pareció resumirlo todo: “Seguiremos resistiendo los argumentos fáciles con trabajo, como aprendimos desde chicos”.