El embalse de Paso Severino registra actualmente una cota de 34,0 metros, de acuerdo con la medición más reciente.









Se trata del principal reservorio que abastece de agua potable al área metropolitana y su nivel se encuentra en una franja intermedia.
La altura actual está por debajo de la cota óptima operativa —que se ubica entre los 36,5 y 37 metros— aunque lejos de los valores críticos alcanzados durante la crisis hídrica de 2023, cuando el embalse descendió a niveles cercanos a los 31 metros.
Con una capacidad máxima aproximada de 67 millones de metros cúbicos, y considerando que la relación entre altura y volumen no es lineal, se estima que la reserva se encuentra actualmente entre un 55% y un 65% de su capacidad total.
Compuertas abiertas y manejo regulado
En el lugar se encuentran abiertos los órganos de descarga, conocidos comúnmente como “chorros”, por donde se libera agua de forma controlada.
Técnicamente, se trata de compuertas y válvulas de regulación que permiten evacuar caudal cuando el embalse supera determinados parámetros operativos o cuando es necesario mantener estabilidad estructural en la presa.
La apertura controlada indica que el sistema no atraviesa una situación de escasez inmediata, sino que se encuentra en una fase de manejo hidráulico regulado, bajo monitoreo permanente de los niveles y del régimen de lluvias.
Sistema estratégico
Paso Severino continúa siendo una pieza clave para el abastecimiento de agua potable del país. Su evolución en las próximas semanas dependerá, fundamentalmente, del comportamiento climático y de la acumulación de precipitaciones en la cuenca que lo alimenta.