La Justicia resolvió mantener la medida cautelar de arresto domiciliario para Moisés Martínez, el joven condenado en primera instancia a 12 años de prisión por el homicidio de su padre, en un caso que generó fuerte repercusión pública por el contexto de violencia y abusos denunciados dentro del núcleo familiar.
Tras la audiencia realizada este lunes, la defensa sostuvo que los incumplimientos detectados en el monitoreo electrónico no evidencian intención de fuga ni voluntad de quebrantar la medida cautelar.
La abogada María de la Paz Echetto explicó que la jueza entendió “de recibo” las explicaciones brindadas por la defensa sobre las alertas registradas en el sistema de control.
“Se resolvió mantener la medida cautelar de prisión domiciliaria en el entendido que los incumplimientos no dan cuenta de un dolo, de una intención real de fuga”, afirmó la defensora.
Según detalló, dos de los episodios ocurrieron durante la madrugada, cuando Martínez —bajo efectos de psicofármacos y atravesando una situación de salud mental compleja— salió momentáneamente de la vivienda a pedido de su pareja y regresó inmediatamente tras ser advertido.
Además, la defensa señaló que existió otro episodio de aproximadamente 30 minutos en el que no quedó registro perimetral debido a que aún no estaba instalado el dispositivo (baliza), encargado del control de proximidad. Sobre ese punto, aseguraron haber presentado un testigo que confirmó que Martínez permaneció dentro del domicilio.
Por su parte, el abogado Rodrigo Rey sostuvo que los técnicos del sistema de monitoreo explicaron en audiencia que este tipo de dispositivos registran decenas de alertas diarias y afirmó que, en el caso de Martínez, el cumplimiento efectivo alcanzó el 99,95% entre el 20 y el 27 de abril.
“Eso cuantitativamente se tiene en cuenta por insignificante. Cualitativamente tampoco implica un plan de evasión o riesgo de fuga”, expresó.
La magistrada también autorizó el cambio de domicilio solicitado por la defensa. Según indicaron los abogados, Martínez y su familia se encontraban expuestos públicamente en la vivienda anterior, donde vecinos realizaban filmaciones constantes. El nuevo domicilio permanecerá bajo reserva judicial.
El caso continúa además pendiente de resolución en el Tribunal de Apelaciones. La Fiscalía había recurrido la decisión del 20 de abril que otorgó el arresto domiciliario mientras se tramita la apelación de la condena.
Martínez fue condenado en abril por matar a su padre de 14 disparos, en un contexto marcado por denuncias de abusos sexuales y violencia hacia integrantes de su familia. La defensa insiste en que el caso debe analizarse con perspectiva de género y bajo el impacto psicológico acumulado tras años de violencia intrafamiliar.
La Justicia fijó una nueva audiencia de seguimiento para el próximo 4 de junio, donde se evaluará tanto el cumplimiento de la medida cautelar como la evolución de la salud mental de Martínez. Según la defensa, el joven mantiene adherencia al tratamiento médico y no se descarta una eventual internación especializada.