Lo que comenzó con denuncias por caballos sueltos, leña cortada, discusiones vecinales y videos en TikTok terminó con una extensa condena judicial.
Denuncias de todo tipo
La investigación reunió episodios ocurridos entre 2022 y 2026, en los que distintos vecinos y productores rurales denunciaron al ahora condenado por hechos que tenían un denominador común: conflictos por leña, árboles, alambrados, agresiones y amenazas.
En uno de los casos, un propietario denunció que A. y parte de su familia fueron sorprendidos cortando árboles dentro de un predio privado. Cuando les pidieron que aguardaran la llegada de la Policía, la situación terminó con amenazas, pedradas, daños a un vehículo y lesiones a un adolescente, quien sufrió heridas cortantes provocadas con un machete, según surge de la sentencia.
En otro episodio, un productor rural encontró a varias personas cargando leña en un carro tirado por caballos dentro de su establecimiento. Al intentar detenerlos, recibió golpes, piedras y palos, mientras su camioneta resultó dañada.
La lista continúa con denuncias por tala de árboles sin autorización, extracción de arena y pedregullo de un predio privado, hurto de radiadores y baterías de maquinaria, amenazas posteriores a las denuncias y nuevos enfrentamientos con distintos propietarios.
Caballos, TikTok y represalias
Uno de los episodios más llamativos comenzó por un caballo atado en un tejido. El dueño del predio reclamó por los daños causados por el animal y, según la investigación, terminó siendo golpeado por Alanís y otras personas, además de sufrir importantes daños en su automóvil.
El expediente también incluye un capítulo vinculado a las redes sociales. Un vecino denunció publicaciones realizadas desde una cuenta de TikTok, donde se lo calificaba de “estafador” y se hacían referencias a presuntos acomodos políticos y corrupción. Para la Fiscalía, esas publicaciones fueron una represalia por denuncias anteriores relacionadas con caballos sueltos y daños en cercos.
El allanamiento que cerró el círculo
La investigación culminó el 5 de agosto, cuando la Policía allanó la vivienda del imputado.
Durante el procedimiento fueron incautados 1.668 gramos de marihuana, distribuidos entre cogollos, plantas, semillas y envoltorios, además de una balanza de precisión y otros elementos vinculados a la investigación.
También fueron ocupados tres teléfonos celulares y un monopatín, aunque estos últimos no fueron decomisados de forma definitiva.
Condena y decomisos
En audiencia, el imputado aceptó los hechos atribuidos por la Fiscalía y prestó conformidad con el proceso abreviado.
Además, se ordenó el decomiso definitivo de la droga y demás objetos vinculados a la actividad delictiva.
El fallo lo declaró autor penalmente responsable de un delito continuado de suministro de sustancias estupefacientes, seis delitos de hurto especialmente agravados (tres de ellos en grado de tentativa), reiterados delitos de violencia privada, reiterados delitos de daño agravado, tres delitos de lesiones personales —dos agravados por el uso de arma impropia— y reiterados delitos de injuria, todos en régimen de reiteración real.
Finalmente, C.D.A.T. fue condenado a dos años y seis meses de penitenciaría de cumplimiento efectivo.