En medio de tantas noticias difíciles, Florida trascendió por una historia que nos recuerda que, detrás de todo, hay momentos que realmente importan.

Y esta es una de ellas.

Diego decidió dar un paso más en su relación con Jeny y le preparó una sorpresa muy especial: pedirle que se casara con él.

Pero para que el plan funcionara necesitaba cómplices.

Y los encontró en sus propios compañeros de trabajo, en el área de Asuntos Comunitarios de la Intendencia de Florida.
La misión era mantener a Jeny al margen de todo lo que estaba sucediendo y lograr que la sorpresa fuera perfecta.

Y hubo que inventar algunas excusas, disimular los nervios y, sobre todo, actuar como si nada estuviera pasando.

Hasta que finalmente llegó el momento.

Diego se acercó, hizo su pedido y Jeny descubrió cuál era el verdadero motivo de toda aquella puesta en escena.
La reacción lo dijo todo.

Una mezcla de sorpresa, emoción y felicidad que convirtió unos minutos de complicidad entre compañeros en un recuerdo que seguramente quedará para siempre.


Y así, entre nervios, sonrisas y alguna que otra excusa improvisada, Diego y Jeny dieron un paso más en una historia que ahora comienza a escribir un nuevo capítulo.

Porque también de esto se trata la vida: de celebrar el amor, de apostar por el otro y de animarse a construir juntos un proyecto de futuro.


Y esta vez, los compañeros de trabajo no fueron solamente testigos. Fueron cómplices de una propuesta que terminó con un esperado “sí”.