El gremio del taxi reclama la renovación de coches a nafta. Sostiene que el gobierno prometió le fideicomiso pero no lo ha cumplido.
El gobierno busca desde el principio del año acelerar los plazos para llevar adelante un fideicomiso que derive en un cambio de la flota de taxis de gasoil a nafta -con opción de funcionar a gas- y en un precio menor de este último combustible para los taxistas.
«El precio del gasoil ya llegó al nivel de la nafta. A nivel de gobierno ya habia una promesa formal de lograr un fideicomiso al cambiar la matriz energética pero no se ha logrado. Esto genera un deficit al rubro del taxímetro», dijo al canal local 22, Cono Garabaño.
Según había declarado en enero de 2011 el ministro de Industria, Energía y Minería Roberto Kreimerman, se pretend «acelerar los plazos porque hay una necesidad de renovación de la flota (de taxis)» y el cambio de la misma de gasoil a nafta (con opción de gas) tiene una «conveniencia energética para el país».
«El tema de la renovación de flota por coches a nafta lo esperábamos, y mientras, las ganancias son cada vez más reducidas para los costos que se están manejando», acotó Garabaño.
Hoy los 5.000 taxís que circulan en Uruguay -de los cuales 3.100 unidades lo hacen en Montevideo- consumen anualmente 60.000 metros cúbicos de gasoil.
El cambio implicaría que en torno a 5% del consumo anual pasa de un combustible a otro. El interés del gobierno en que los taxis cambien de combustible está en que se consumen aproximadamente 2,1 litros de gasoil por litro de nafta, con lo que se genera un excedente de este último combustible que Ancap debe colocar en el exterior a precios menores.