El Partido Nacional rememoró a Párraga declarando que su defensa sigue vigente con lo ocurrido con Paraguay y el Mercosur. Por su parte el intendente Carlos Enciso sostuvo que la figura trascendió la colectividad nacionalista y el comandante merece un homenaje de la Florida que defendió.
“Creo que Párraga, en el momento en que se pueda, merece un homenaje. Es alguien que defendió Florida y es parte de la identidad de las luchas épicas que tienen otros departamentos.
Los que defendieron una ciudad, murieron por ella, y estuvieron con Párraga y su gente en esa batalla, son un patrimonio de todo el departamento”, dijo Enciso.
El 4 de agosto de 1864, en medio de la Guerra Grande, Párraga realiza una heroíca defenda de Florida, frente al sitio de Venancio Flores. “En la batalla, el hijo de Flores cae muerto. Su padre, frío y vengativo, ordena el fusilamiento de Jacinto Párraga, Dámaso Silva, José Bosch, Gregorio Ibarra, Manuel Sotelo y Antonio Castro. Comandantes los dos primeros, capitanes los otros, y alferez el último.
Una dama floridense ruega por la vida de Antonio María Fernández, quien se salva del fusilamiento. Por indisciplina y desertor, el sargento Basilio Castillo, también será fusilado.
Si el general Flores cree que se merece ese castigo, por el delito de ser leal al gobierno y la ley, puede darle cumplimiento, expresa Párraga. A orilla de un arroyito al oeste (hoy Tomás González) las balas golpearon en cada habitante de la Florida, donde sólo se escuchaban plegarias”, dice en resumen una crónica de Américo García.
Para Luis Alberto Heber la defensa del blanco en armas “nos identifica como partido porque asesinaron a Párraga porque defendía las instituciones y la democracia”. Ello, dijo, “hoy se revive y repite con el atropello a Paraguay. Por eso sigue habiendo Partido Nacional que levanta su bandera en defensa de los países pobres y chicos”, afirmó Heber.
El repasó histórico estuvo a cargo del edil nacionalista Guillermo Montaño, quien además de los detalles de la defensa refirió al paradojal suceso de que en esa oportunidad “el rancho de la libertad -donde se declaró la independencia- ardía bajo las llamas de la ignominia”, hace ya 148 años.