DSC01435El ex presidente Luis Alberto Lacalle respondió así, en Florida, al pronunciamiento de la Iglesia Católica sobre la baja de la edad de imputabilidad.

Lacalle participó este jueves del 205° aniversario de la fundación de la ciudad de Florida y de un homenaje a Luis al Dr. Alberto Gallinal Heber.

Yo creo que para analizar una propuesta que está contenida en un texto escrito, hay que conocerlo y opinar en base a él”, dijo al ser consultado por FloridAdiariO sobre la opinión de la Iglesia que se manifestó en contra de la bajar la edad de imputabilidad.

El texto establece los 16 años, pero en la misma frase le da al juez la facultad de caso por caso mirar y analizar si la persona tiene conciencia y voluntad. Es decir, si efectivamente es responsable. No es un limite rígido, se puede mover”, apuntó.

Afirmó además que los 18 años se fijaron en el año 1934 y que de ahí al 2014 han habido cambios en la sociedad. “Son 80 años. Y hoy día un muchacho de 16 está más avivado que nosotros cuando teníamos 16 o 18. Adecuar las leyes al tiempo en que se vive no es nada malo”, reflexionó.

Afirmó además que “no es para meter presos” a los jóvenes sino que “con amor, disciplina, deportes, profesores, los saquemos buenos. Eso es lo que ha hecho la Iglesia católica en la época del padre Borras”, recordó.

En el Tala tenía un instituto ejemplar y es lo que han hecho los salesianos en todo el mundo. Yo soy partidario de que ese instituto sea propiedad del Estado pero que haya gente que lo haga por amor a la humanidad”, agregó.

Para Lacalle “estos muchachos” deben ser encaminados. “Pobrecitos, hay que encaminarlos. Amor, disciplina, deportes, no los queremos dar por perdidos. Tenemos que sacarlos”, alentó.

El senador dijo que como cristiano tiene que pensar que todo humano es recuperable, “sino yo no sería cristiano”.

Sostuvo que la afirmación categórica que realiza la Iglesia, “se debe a que no se ha leído el texto. Yo me animo a decirle al obispo, con todo respeto: nadie va a ir preso así que no hable del sistema carcelario. Ayuden a que sea lo mejor del país”.

Por último, y al ser consultado sobre la falta de condiciones para la aplicación de la medida, Lacalle ironizó con “el cuento de la onza”.

Esto es como cuento de la onza: sale una onza -leopardo en Brasil- y usted dice me subo un árbol, pero no hay árbol. Me tiro al mar; no hay mar. Tiro con la escopeta, pero no hay escopeta. Entonces, ¿usted es amigo de la onza o amigo mío? Si le va a buscar pelos en la leche, también hay en la Iglesia pelos en la leche”.