danEduardo Luis D’Angelo Belsito murió este sábado. Destacó entre los humoristas más famosos del Uruguay.

Nacido en Montevideo, Uruguay, 4 de enero de 1939) era un actor, humorista e imitador uruguayo. Su afición al cine marcó definitivamente su carrera profesional, la cual inició en CX 16 Radio Carve de Montevideo, en el programa “La revista infantil”, de Miguel Ángel Manzi, donde se destacó como niño prodigio, por sus particulares imitaciones de voces, tales como la del actor argentino Luis Sandrini (su ídolo), que le valieron el tempranero apodo de “Sandrinito”.

Su brillo en la radio lo llevó a la televisión, apenas esta fue inaugurada en Uruguay, a través de Canal 10 SAETA. Fue así que en 1957 participó en el programa “Viejo Café del Centro”, de Carmelo Imperio.

A partir de allí siguieron años de éxito y en 1962, de la mano de los hermanos Jorge y Daniel Scheck, debuta en el programa cómico Telecataplúm de Canal 12 Teledoce, integrado por un equipo de actores, músicos y humoristas uruguayos, que realizaron otros programas de éxito en varios países sudamericanos como ser Argentina y Chile. Entre los programas de humor que participó están Decalegrón, Hupumorpo, Jaujarana, Comicolor e Híperhumor.[1]

Trabajó con Gabriela Acher, Enrique Almada, Berugo Carámbula, Ricardo Espalter, Julio Frade, Andrés Redondo, Charito Semblat, Raimundo Soto, Henny Trayles, Alfredo de la Peña, Patricia Rozas, Emilio Vidal, etc.[2]

A nivel personal, D’Angelo creó y realizó programas como: “El hombre del doblaje”,1 “El show de las mil voces de Eduardo D’Angelo” (en radio), “Moviola 4”, “De buen humor”, “¿Te acordás, Montevideo?”, “Platea familiar” y “Matinée de barrio”.

Como dato curioso: estuvo en los inicios de los tres canales privados de Montevideo.

Además actuó en la película “La eterna sonrisa de New Jersey” (1989), junto a Daniel Day-Lewis.

Su capacidad para imitar voces de artistas de radio, televisión y cine, lo hicieron muy reconocido, como así también su veta de libretista, que lo llevó a crear y/o participar en los libretos de todos los programas en los que trabajó.

Era además un gran caricaturista, y tenia como hobby coleccionar películas (sobre todo del cine clásico), contando con un gran archivo.

Aunque pocos lo recuerden incursionó en el espectáculo infantil junto a Julio frade sustituyendo el ciclo televisivo de Alberto Olmedo Capitán Piluso brevemente con los personajes de El Capitan Cañones y Siempre Listo en la decada del 70.