“Mentirosos, hipócritas y sin honor”


Por Álvaro Riva Rey
Álvaro Riva, en su cargo de director de Cultura. Foto: Archivo FD.

Álvaro Riva, en su cargo de director de Cultura. Foto: Archivo FD.

La Justicia Penal archivó, por falta de méritos, la actuaciones iniciadas el 13 de julio de 2015 a instancias de una denuncia presentada en mi contra por Gregoria Viazul Soca Vidal, empleada de El Heraldo.

Tras las actuaciones policiales, forenses y judiciales desde la fiscalía surgió el pedido de archivo que la Juez Letrado Dra. Mª Fernanda Morales decretó el 30 de setiembre de 2015.

Quedaron así enterradas las falacias que públicamente lanzaron la demandante y su patrocinador, Dr. Ernesto Noria, y quedó expuesta la abyecta patraña orquestada por personajes que envilecen la política y que se han dedicado en forma sistemática al denuesto, la descalificación y el libelo.

Ha pasado un tiempo prudencial y como hasta el momento no he visto ni escuchado a Leonardo Arrillaga ni a Verónica Dodera levantar las calumnias que con mala fe lanzaron en mi contra, he escrito esta nota a través de la cual hago uso del legítimo derecho de rectificación.

En forma gratuita y deshonesta, este par de personajes del progresismo vernáculo el 17 de julio de 2015 convocó a una conferencia de prensa en representación de su lista 738 del Frente Amplio -y con apoyo de la lista 99000-, procurando tiznar mi imagen pública, mi honor, y someterme al odio y al desprecio público.

Mintió Verónica Dodera cuando expresó públicamente que era este “un hecho reiterado, como sabemos en la sociedad de Florida” y mintió Leonardo Arrillaga cuando agregó que “esta no es la primera vez que esto sucede”. No tengo ningún antecedente por violencia y, por el contrario, en algún caso he sido yo agredido y denunciante.

Jamás intentarán probar lo contrario porque son del tipo ligero de sembrar infundios al vuelo y porque no hay documento alguno que acredite sus infamias.

Ambos le reclaman al intendente Carlos Enciso, cuyo equipo de gobierno tengo el honor de integrar.

Verónica Dodera dijo que “llamamos un poco a la reflexión y la sensibilidad del intendente que deberá asumir con responsabilidad el hecho de tener entre sus jerarcas de confianza a uno que ha sido denunciada por un hecho de violencia”; “¡Qué querés que te diga! Vos que me conocés algo, te digo que es de total reproche, es inconcebible, y creo que ya el intendente tendría que haber actuado, con total sinceridad, no se puede tener en un elenco de dirección, y nada menos que en la dirección de cultura, un hombre con estas facetas”.

Y apostrofó Arrillaga: “ya ha pasado una semana y pico de los hechos y no ha habido ninguna manifestación de parte de la jerarquía”.

Se pretendió exponerme al odio y al desprecio público y, además, se pretendió que fuera sancionado económica o administrativamente. Todo basado en falsedades, como se sabe ahora que la Justicia archivó el expediente.

“Estamos a la espera de lo que resuelva la Justicia” dijo Arrillaga y nosotros le decimos: ya juzgó, ¿qué esperan para aclararlo?

“Hacemos esta denuncia, esperamos algunas actitudes y vamos a hacer el seguimiento que tenemos que hacer”, agregó Arrillaga. Ya pasó un tiempo prudencial Arrillaga, ¿qué surgió de ese “seguimiento”?

Ahora callan los mendaces que han proferido agravios personales, que han pintado las calles con insolencias, que han aplaudido, costeado y propiciado cánticos deshonestos, discursos soeces, pancartas amenazantes, agravios y hasta la violencia en mi contra. No tienen nada que decir a la sociedad.

Nada aportan salvo su impudicia. Deberíamos agradecerles, no obstante, este continuo estado de infarto social y político al que nos someten pues de ello surge el contraste y podemos ver, claramente, que desde su lado no llegan la luz ni la verdad.

Álvaro Riva Rey

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