El militar retirado que mansilló las placas que recuerdan, al olvidadizo pueblo oriental, que en muchas de las instalaciones de las FFAA se torturó, se violó y se asesinó a otros orientales, ha caído en un increíble olvido por parte de la prensa.

Juvenal siente pena por esta desidia de los encargados de informar a la pópulis.

Pena y bronca. Juvenal va, volutea y chau. Pero los seres humanos, presos de su carne, están necesitando de la prensa.

¿Qué opináis, oh piedralteños custodiados por los esbirros del clandestino Ferro?

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