Un invento tenebroso para pingos y jinetes. Una vergüenza histórica.

Un invento tenebroso para ciegos. Bien Caro, por cierto. Otra vergüenza.

Tontos vaivenes de inoperantes responsables del Tránsito ciudadano. Vergonzoso.

Juvenal hace notar: la Intendencia continúa dando muestras inequívocas de que se le mueven los pisos, sean de asfalto, césped, hormigón, mosaicos o arena. Todavía aguanta el piso del clientelismo.

Es irrisorio el gasto que se hizo en la pobre «plaza nueva», embaldosada sin ton ni son, decorando con baldosas para guía de ciegos. Juvenal está asombrado de que tremenda burrada continúe siendo ignorada por la prensa genuflexa del Altar de la Patria espiado por el prófugo Ferro y apajarado por la #gestioenciso.

Parece que una burrada pajarera en contra de la seguridad de los no videntes de la florida Florida, pagando a quien hizo una burrada en lugar de un trabajo de albañilería, manteniendo durante meses y meses a la Plaza Artigas en obra; no fuese tan importante como la burrada hecha en contra de los jockeys y los burros del llamado «Hipódromo Parque».

El M€m€ hizo la interpretación gráfica que arriba podéis apreciar, para evidenciar la burrada en contra de los burros. Pero nada ha hecho para evidenciar la burrada en contra de los ciegos. Alexis fue corriendo al Irineo Leguisamo, pero lo seguimos esperando por la Plaza Artigas. Habría que entrevistar al Director de Obras y al responsable de los vergonzosos trabajos de «remodelación» de las veredas de la plaza que acompaña al 10 de Julio. Juvenal, en su estado etéreo, no puede. Vamos gente, a dejar de dormir la siesta.

Parece que hay un pedido de informes con respecto a la «locura plaza Artigas». Pero si la prensa no se da por enterada, y pide respuestas, el pueblo continuará apajarado indefectiblemente.

Hagamos un reconto pajarito:

Vergüenza indisimulable con los púGILES Fierro y Dosantos.

Vergüenza indisimulable con el micropavimento.

Vergüenza indisimulable con la «ilusión magnética».

Vergüenza indisimulable con el ECO.

Vergüenza indisimulable con el logo pajarero junto a las gigantescas letras 3D del cartel «FLORIDA».

Vergüenza indisimulable con la repavimentación parcial de la Plaza Artigas.

Vergüenza indisimulable con el piso de la pista del Irineo Leguisamo.

Vergüenza indisimulable con el lamentable estado del río, el monte nativo y el Prado.

Vergüenza indisimulable con el caos del tránsito, que no aguanta a ningún director sobre su lomo.

Vergüenza indisimulable con la escasez evidente de contenedores para basura domiciliaria.

¡No hay cortina de humo posible, pajarito! ¡Ya te gastaste la presentación del Tanito!

Ni te cuento cuando la piolita defecada caiga en manos ajenas… pahhh…

Salve, oh pueblo altardelapatrialteño.