Parece un sitio abandonado por decenas de años, pero extrañamente es como si hubiese ocurrido ayer. Y así fue.

Vidrios que estallaron, marcos arrancados de lugar, resaca y basura amontonada, agua en cada rincón y restos de materiales muestran un desolado lugar. Es el parador de Florida, después de una creciente.

El agua, que entró con fuerza, y que estuvo casi hasta el techo, barrió con vidrios, puertas, ventanas, elementos que estaban sueltos y también fijos, como rejas, carteles, chapas y otros elementos.

Implacable, una vez más, la creciente destrozó el parador. Estas son las imágenes: