El grave caso de violencia se registró el domingo en el final de un partido de la categoría Sub 15.

El partido se disputaba entre el Club Atlético Florida y el club Quilmes, en el estadio Artigas Lacassy Loroña, del primero de los clubes.

Al finalizar el partido, donde Quilmes ganó por 4 a 1, el jugador de Atlético de 14 años habría mantenido un altercado con el golero del otro equipo, y terminó expulsado.

La situación continuó fuera de la institución, y tras salir, tomó un cuchillo y se dirigió al futbolista de Quilmes y al padre de este, provocándoles heridas que, si bien no suponen riesgo de vida, tuvieron que ser asistidos por un médico.

Ambos clubes deportivos emitieron respectivos comunicados sobre la situación, expresando su rechazo por los hechos de violencia.

“El Club Atlético Florida lamenta y repudia profundamente cualquier hecho reñido con la violencia, que tanto se aleja de los valores del deporte. La institución continuará en el camino para identificar y eliminar hechos que empañen el trabajo de padres, técnicos y colaboradores en la formación de jóvenes y deportistas”, señaló la Comisión Directiva de la institución.

«Un hecho así trasciende por completo lo deportivo, ya no estamos hablando de rivalidad futbolística ni de una simple pelea: estamos frente a una situación de violencia extrema que interpela a toda la sociedad. Que un partido de fútbol termine con adolescentes y adultos heridos obliga a reflexionar sobre los mensajes que reciben los jóvenes, el rol de las familias, los clubes y las instituciones en la prevención de la violencia», indicó en parte de su mensaje el Club Atlético Quilmes.