Esta semana comenzará una nueva excavación para extraer otro fósil de algunas de las tres especies de gliptodonte en Florida. El nuevo hallazgo fue realizado el pasado 17 de enero por Héctor Moreira, maestro director de escuela e historiador de la zona de La Macana, que ya había documentado otras apariciones de fósiles en la zona.
En los primeros días de enero, los veterinarios Feliciano Rosas y Gerardo Harán hallaron un fósil similar, el cual se fragmentó, y comenzará a ser reconstruido con colaboración del Museo Nacional de Historia Natural.
Moreira dijo en el lugar a FloridAdiariO que prefiere por el momento reservar la ubicación que evitar cualquier tipo de daño que afecte una posible fragmentación.
El fósil, de por lo menos 10.000 años de antigüedad no comenzó a ser excavado. El docente solo extrajo algunos huesos “que estaban en la superficie”.
Asoman algunas partes pero hay un detalle importante: tiene varias piezas óseas -difíciles de encontrar- y no se descarta que pueda poseer cola y cabeza. Mide al menos dos metros en la parte visible. Pero la posición es inversa “y falta mucho por descubrir”, apuntó Moreira.
La gran fauna del Pleistoceno Superior habitó sobre el Uruguay hace unos diez mil años, poco tiempo atrás en términos geológicos.
Lo descubierto recientemente en La Macana son fósiles de gliptodontes, tres de muchas otras especies de mamíferos de gran diversidad, rareza y tamaño que estuvieron en esa y otras zonas de Florida.
“Elefantes, osos, tigres dientes de sable, llamas de una tonelada, carpinchos de 150 kilos y extrañas criaturas emparentadas sólo lejanamente con animales modernos”, habitaban estas tierras según describió Richard Fariña, magister en Paleontología y Doctor en Ciencias Biológicas del Departamento de Paleontología de Facultad de Ciencias, en un documento de la Universidad de la República.
ANIMADO EN ZONA DE HALLAZGOS
Otros de los detalles que animan el descubrimiento de Moreira es que está bajo una sola capa de suelo y puede excavarse desde arriba, lo cual facilita la extracción.
En la zona se puede apreciar la erosión de varias capas que dejaron al descubierto un área arcillosa con sedimentos. Allí está el fósil.
Moreira sostuvo que se sintió “motivado” por la nueva aparición de fósiles y decidió “salir a buscar”.
“Caminé un poco con mis hijas, no mucho realmente, y me lo encontré”, describió.
Tanto Rosas como Moreira realizan el apunte que la zona “está llena” de fósiles.
Rosas los ha encontrado desde niño. Y Moreira, en su libro “La Macana – identidad floridense”, detalla descubrimientos en la zona desde la segunda mitad del siglo XX.
Hace unos 40 años, Wilson Monti Grane, historiador local de renombre, señaló: “El Santa Lucía Chico conserva cantidad de fósiles que fueron localizados en forma accidental por este autor en la zona de La Macana”.
Gustavo Varela, otro vecino, arenero de más de 50 años en la zona, descubrió también hace cuatro décadas un fósil en el lugar que luego que trasladado a Florida.
Además, Varela conserva en su casa dientes, huesos y otros fragmentos de caparazón, así como puntas de flechas, boleadores y hasta monedas de la época artiguista.
Varela dio otro dato a Moreira: “Los carreros, que vienen a montear, encontrar otro hace pocos años pero ´lo repartieron´ entre ellos”.
¿Y AHORA?
Moreira anunció que su intención es la extracción de los restos fosilizados y su donación al museo departamental.
El responsable de esa área bajo la órbita de dirección de Cultura de la comuna floridense, Álvaro Riva, explicó a Informe Nacional (Radio Uruguay) que se buscará cooperación para la tarea.
“Los caminos que se pueden recorrer son los de la cooperación de otras instituciones, la contratación de técnicos a través de la Comisión de Patrimonio, y el facilitarle a técnicos del Museo Nacional de Historia Natural viajes y alojamiento para colaborar con el trabajo de acondicionamiento de las piezas halladas”, indicó el corresponsal de RNU, Emilio Martínez.
En nota anterior, Martínez consultó además al curador en Paleontología del Museo Nacional de Historia Natural, Andrés Rinderknecht, quien afirmó que “el museo no tiene recursos” para la tarea.
El museo, además, está cerrado al público desde hace 16 años. “Es una de las grandes vergüenzas de la cultura del Uruguay de hoy”, apuntó en la nota.
MEGAFAUNA DETECTADA
En junio del año 2007, hubo hallazgos en Cerro Largo. Allí, según describe el diario El País. Un trabajador encontró por casualidad varios fragmentos de mamíferos prehistóricos en un establecimiento.
Hace dos años, dos niñas encontraron restos de un gliptodonte en las inmediaciones de una cañada ubicada en la localidad de El Tala, en Soriano.
En el Museo Paleontológico «Alejandro Berro» de Mercedes, hay un caparazón de gliptodonte de 1,70 metros de longitud, hallado en 2010.
En el año 2005 también se encontró un caparazón y una cola de gliptodonte en el arroyo Vejiga, ubicado en la localidad de San Ramón, Canelones. El hallazgo correspondió a Andrés Sánchez.
El caparazón, de 600 kilos, estaba entero y se consideró entonces el mejor conservado del país. Sánchez fundó además el Centro de Investigaciones Fósiles de San Ramón, En el museo se exhibe su colección paleontológica con más de 1.000 piezas prehistóricas, considerada una de las muestras más importantes de Uruguay.