Por Juvenal

Juvenal se imagina un diálogo telefónico entre él y ella, acerca del Jefe, de A y de B.

M€m€ lo ilustra.

 

Él: Holaaa…

Ella: Síí… holaaaa…

Él: ¿Cómo te va, amiga? Te molesto porque necesito colocar a B en lugar de A.

Ella: ¡Pero si A se está desempeñando adecuadamente, estimado!

Él: Seee… No tanto… El Jefe opina que en su lugar necesitamos a alguien con carácter más fuerte, que haga que esa gente trabaje como debe, a todo trapo y sin protestar… Mano dura, ¿viste?

Ella: Ah, bueno, como de costumbre, al Jefe no se lo discute… Pero A no va a querer dejar de cobrar lo que cobra…

Él: Ta todo previsto… B se va a hacer cargo con el compromiso de poner mano dura, y A va a ser desplazado pero cobrando como si continuase en el cargo… Se va a ir para la casa, tranqui, y se podrá dedicar a otra cosa…

Ella: Bueno… siendo así…

Él: ¿Dale?

Ella: ¡Dale!