-
¡Detened vuestro ajetreo cotidiano y prestad lectura a Juvenal!
¡Salve, oh pueble piedralteñe no tan apajarade como parece!
Juvenal pasa a poner a vuestra consideración, la siguiente desgrabación:
Voz 1: (masculina) (con acento militar) (con fondo de ruido de culatas): «¡Pero cómo puede ser esooo! ¡Hoy sin falta habíamos quedado en comenzar las acciones! ¡Preséntese en el lugar acordado!»
Voz 2: (masculina) (con acento militar subalterno) «¡Es que me fue totalmente imposible, mi comandante Cuido Maní Nazi!»
Voz1: (salpicando saliva) «¡¿Qué imposible va a haber cuando llama la Patria?!» (Nota: la mayúscula es un signo escrito, no se sabe si el que habla la emplea… no se puede hablar con mayúsculas.) «¡Preséntese! ¡O deja de ser un intocable!»
Voz 2: «¡Es que me están llevando detenido y están allanando mi domicilio, Señor!»
Voz 1: «Usted está fantaseando! ¡Eso es imposible! ¡Presente armas, soldado Charles Techaron! ¡Firmeeeee! ¡Jop! ¡Flanco derecho! ¡Jop! ¡Diga ahí que lo suelten inmediatamente! ¡Que es una orden!
Voz 1: «¡Soldado Techaron!» «¡Colgó!» «¡¿Cómo se atreve?!»
(Ruido de taconeo absorto, ruido de yiro corto y suspiro de durazno y convención.)
Voz 1: «¡Holaaaa! ¡Seeeeeee!, ¡¿quién va a ser, muñequito de torta?!» «Escucháme bien, ya mismo mestás liberando a Techaron!»
Voz 1: «¡Cómo que ni sabés si cuaja, todavía! ¡Vas y les decís que por orden mía te dejen festejar de una buena vez!»
Voz 1: «¡Qué me importan los observados!» «¡Liberá a Techaron o vas ver, pituquillo de cuarta!» «¡¿O por ahí no te has dado cuenta, todavía, quién manda aquí?! ¡¿Eh?!
Nota: Juvenal sospecha lo expresado por la Voz 3, aunque nunca pudo captarla. Se percibe ruidos electrónicos sobre ella, que la hacen indescifrable. Ese ruidaje La Tapona por completo a la Voz 3. Su privacidad es a prueba de balas.
Voz 1: «¡Ya se te va a terminar todo ese tufillo a vos, imbécil! ¡Preguntále a tu papo por qué tuvo que venirse de apuro desde Europa cuando los valientes Sar Dini y Rapa Elli cumplieron lo mandado por el gran Che T. Pino! ¡Preguntále, melenita de nuca! ¡Dale!» (Ruido de escupitajo)
Fin de grabación.
Juvenal se va a volutear tranquilo. Ni idea tiene sobre qué recórcholis hacer con esta porquería.
Cualquier aporte al respecto, no lo enviéis oh estimados y sufridos lectores satíricos. ¡Total! ¡Alexis está enjabonado hasta los pelos desde que oyó lo anterior y sólo atina a &%$»?8)ar a Juvenal. Está cada vez más gordo y loco el alter ego de Juvenal. Pobre…
Tamásver. Salve.