Afectado por una insuficiencia cardíaca, Juan Justo Amaro Corrado, falleció después de “sus últimas horas de lucha”. “Tenía las ganas pero ya no la fuerza”, dijo su hijo, Juan Amaro. 

“¿Que tiene Juan Justo Amaro? ¿Cuales son las excepcionales virtudes que le permiten mantener tan dilatada carrera y ser querido y respetado por todos en su departamento? Quienes le conocemos sabemos de la serenidad con que enfrenta las adversidades. Su firmeza para expresar sus convicciones la claridad de sus ideas. A Juan Justo no le tiembla la voz ni el pulso al expresarse. Y menos aun cuando es la verdad y la Justicia lo que defiende”, dice José Amorín Batlle, en parte de la presentación del libro “Amaro: el valor de la honestidad” (Dino Capelli, 2010).

Para algunos, Florida pierde hoy una suerte de “caudillo moderno” que deja un legado difícil de igualar en una carrera política como pocas.

Hace unas horas, su hijo, Juan, envió un mensaje a medios y militantes, a solicitud de su padre convaleciente. Así lo contó: “Es increíble la fortaleza de mi querido padre. Recién me dijo, quiero dar un mensaje. Yo lo escuché y me sorprendí, el está con poca fuerza, muchas veces entredormido y desubicado, pero en su estado de inestabilidad, en un momento de plena lucidez les dejó este lindo mensaje:
“En este momento de turbulencia por las dificultades en la salud que viven los uruguayos, con mis 72 años de servicio en la administración pública, quiero hacerles un pedido: que actúen con responsabilidad, que se cuiden, que cuiden a sus familias y que quieran al Uruguay”.

Amaro nació en Florida el 14 de septiembre de 1930. Fue periodista y ejerció como Redactor Responsable de los periódicos “Principios” y “Progreso”. 

Como político, alcanzó el senado de la república por el Partido Colorado entre 2005 y 2010.

Estaba casado y fue padre de tres hijos. Comenzó su labor en AFE en 1945 (con sólo quince años) y terminó allí en 1962. Entre 1954  y 1963 desarrolló una intensa actividad gremial y social como Secretario General de la Asociación de Funcionarios Públicos de Florida y como Presidente del Club Deportivo y Social “Artigas” de Florida.

En 1963 es electo miembro del Concejo Departamental de Florida, siendo éste su primer cargo político.

En 1965 es designado director de UTE por el Poder Ejecutivo, cargo que desempeñaría durante dos años hasta finalizarlo en 1967, ya que ese año es designado (nuevamente por el Poder Ejecutivo) como director de ANCAP. Ejerce este cargo durante tres años y renuncia para postularse como candidato a diputado por el departamento de Florida.

En los comicios de ese año finalmente es elegido diputado y asume como tal el 1 de marzo de 1971. El 27 de junio de 1973 tuvo que abandonar el Palacio Legislativo debido al Golpe de Estado que el entonces presidente Juan María Bordaberry había dado en el momento de disolución de las cámaras de representantes y de senadores.

Instaurada nuevamente la democracia, es reelecto diputado por su departamento; su período se extendería de 1984 a 1989. Durante ese período integró la delegación uruguaya en Paraguay invitado por los partidos de oposición del Gral. Stroessner. En 1989 vuelve a ser reelecto como diputado y terminado su período.

En 1994, el 25 de abril, resultó designado Secretario General del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Colorado por unanimidad de sus miembros.

Ese mismo año se postula como candidato a Intendente Municipal de Florida por el Partido Colorado y gana, asumiendo el 15 de febrero de 1995.

En 1996 fue distinguido con la Orden Bernardo O’Higgins de Chile en el grado de Comendador.

En el 2000 renuncia a la intendencia para postularse a la reelección como Intendente, la que no obtiene. Un año después asume como Presidente de OSE. Ejerce el cargo hasta el 2003 cuando nuevamente renuncia para las elecciones del 2004 donde se postula como senador y gana. El 15 de febrero del 2005 asume como senador del Partido Colorado.

En el 2007 el fiscal Eduardo Fernández Dovat pide el sometimiento a proceso del senador Amaro por un delito continuado de fraude y cuatro delitos de abusos de funciones, presuntamente cometidos durante su gestión en OSE, lo que motivó un pedido de desafuero ante el Senado.

El Senado se pronunció por 16 votos en 29 a favor de habilitar el desafuero del legislador, pero la votación fue negativa ya que se requerían 2/3 de los votos de los componentes (21 voluntades).

El 15 de marzo de 2010 fue procesado con prisión por los delitos de “coautor responsable de un delito continuado de fraude y autor de un delito continuado de abuso de funciones en casos no previstos especialmente por la ley en reiteración real”, por distintas irregularidades que tuvieron lugar durante su gestión en OSE, entre 1996 y 2003.

Finalmente, la Justicia le concedió la libertad. “Ningún juez nos puede dar ni quitar el honor”, dijo entonces, según cita Capelli en su libro.