Los investigadores Diego Bracco y Agustín Canessa profundizaron en el legado indígena del territorio y presentaron el libro “Indígenas del Uruguay, de la Prehistoria a Salsipuedes”.
Con un destacado marco de público, el Museo de Artes Visuales Ernesto Alexandro (MAVEA) albergó este miércoles el conversatorio titulado “Lo guaraní en Florida”. La actividad, liderada por el Prof. Diego Bracco y el Lic. Agustín Canessa, propuso una instancia de reflexión e intercambio sobre el impacto de los pueblos guaraníes en la conformación histórica y cultural del departamento.
Durante el encuentro, los expositores analizaron la presencia de estas comunidades en el territorio de Florida y su rol fundamental en la construcción de la identidad y el patrimonio local. El espacio fomentó el diálogo con los asistentes, permitiendo una revisión crítica de las raíces indígenas que integran la sociedad uruguaya actual y promoviendo un mayor conocimiento sobre el legado de estos pueblos.
En este contexto, se realizó la presentación del libro “Indígenas del Uruguay, de la Prehistoria a Salsipuedes”, de autoría de Diego Bracco. La obra busca divulgar el pasado indígena desde una óptica centrada en las vivencias y costumbres de estas poblaciones, alejándose de las crónicas tradicionales que, según explicó el autor, solían estar marcadas por prejuicios y valoraciones negativas.
Bracco, quien destacó su vínculo personal con Florida por ser la tierra de sus abuelos paternos, subrayó la importancia de investigar aquel Uruguay que no se originó con la llegada de los barcos, sino que se desarrolló desde el norte del territorio. En su intervención, resaltó cómo el legado indígena persiste en la vida cotidiana a través del lenguaje —con términos como “gurí”—, el consumo del mate y el propio nombre del país.
Finalmente, el investigador recordó procesos históricos que marcaron la continuidad de estas culturas, citando como ejemplo la Batalla del Yi en 1702 y el traslado forzoso de cientos de mujeres hacia las misiones jesuíticas. Según indicó, estos hechos contribuyeron a la pérdida progresiva de las lenguas, tradiciones y formas de vida ancestrales en la región.