
El pontífice, de 71 años, pasó una noche tranquila en el hospital Gemelli de Roma después de una intervención quirúrgica en la que le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho.
El Vaticano informó que la operación fue exitosa y que la recuperación evoluciona favorablemente. Todavía faltan estudios para determinar si necesitará tratamientos adicionales.
El Vaticano confirmó el diagnóstico de cáncer de pulmón
La intervención se realizó el martes 13 de octubre en el Policlínico Agostino Gemelli, en Roma. El examen del tejido extraído confirmó que el nódulo detectado en el pulmón del pontífice era un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer.

Los médicos extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica asistida por video. La operación duró aproximadamente 90 minutos y, según el parte oficial, se desarrolló sin complicaciones.
El propio León XIV había anunciado el domingo anterior que los médicos habían encontrado un nódulo pulmonar localizado y que se sometería a una cirugía por recomendación del equipo médico. En ese momento, explicó que la lesión había sido detectada en una etapa temprana.
Cómo evoluciona después de la cirugía
El último parte médico difundido este miércoles señala que el papa pasó una noche tranquila y que los primeros controles posteriores a la operación mostraron resultados acordes con la evolución esperada.
Entre los datos comunicados por el Vaticano se destacan:
Los análisis de sangre y la radiografía de tórax presentaron resultados dentro de los parámetros esperados para la intervención.
El pontífice comenzó a caminar por su habitación.
Realizó fisioterapia respiratoria.
Retomó su alimentación habitual, incluido el desayuno y el almuerzo.
La previsión comunicada inicialmente es que permanezca hospitalizado alrededor de una semana. Su agenda pública quedó suspendida hasta el 20 de octubre, mientras continúa la recuperación.
¿Necesitará quimioterapia u otro tratamiento?
Esa es una de las principales interrogantes que siguen abiertas. Aunque los médicos informaron que el tumor fue extirpado, todavía se esperan estudios patológicos adicionales para determinar sus características y establecer si la cirugía será suficiente o si será necesario indicar tratamientos complementarios, como quimioterapia o radioterapia.
Los resultados más detallados permitirán conocer mejor el alcance de la enfermedad y orientar las decisiones médicas. Por ahora, no se ha comunicado una conclusión definitiva sobre la necesidad de nuevas terapias ni un pronóstico completo a largo plazo.
La salud del papa y el viaje previsto a Sudamérica
La recuperación también genera interrogantes sobre el viaje apostólico previsto para noviembre, que incluiría Uruguay, Argentina y Perú. El recorrido tiene especial relevancia para Uruguay por la celebración programada en Florida, en el Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres.

Aunque el papa había expresado su intención de realizar el viaje, el diagnóstico y la cirugía introducen incertidumbre sobre el cumplimiento de la agenda. La decisión dependerá de su evolución, de los resultados médicos y de la evaluación de los profesionales que lo atienden.
Por el momento, el dato central es que León XIV se recupera favorablemente de una cirugía por cáncer de pulmón, pero todavía no existe información médica suficiente para establecer si necesitará otros tratamientos. Las próximas actualizaciones del Vaticano serán determinantes para conocer la evolución del pontífice y las consecuencias que la enfermedad pueda tener sobre sus compromisos internacionales.