SÁTIRA – HUMOR
Por Juvenal

 

Juvenal había quedado impresionado con la vaquía demostrada por los blancos de las cuchillas. Naaa… los BLANCOS DE LAS CUCHILLAS no son las dianas para tirar a embocar con cuchillas… Naaa… los blancos de las cuchillas son los blancos rebeldes. Naaaa… los BLANCOS REBELDES no son los que no tienen empacho en aliarse con los los verdes (re – verdes) que le bajan línea a Maninazi… Naaa…

¡Pero cheeee! ¡O yo no me explico, o vos sos medio dura de entendederas, mi amada Juvenilia! ¡Como el Lechita Álvarez! ¡Muchachaaaaa! ¡Upssss! ¡Me salió medio como al Pelado Martínez!

Na, hablando en serio: Juvenal quería decir que los blancos arocenísticos impresionaron como grandes domeñadores de las técnicas tecnológicas, cuando se apropiaron de los “me gusta” de la antigua página de compras y ventas por TV.

¡Pero ahora resultó que Arocena demostró que no sabe que cuando se publica en la web una serie de fotografías, puede suceder que alguna de ellas aparezca recortada por alguno de sus costados! Naaaa… ¡pero querido! Debemos creer que cuando invitaste al asado a Manini, no usaste sino una cartita en papel escrito con estilográfica! ¡Aggiornate, Diputado por carambola!

¡Antes de ofenderte porque la bandada te haya podido recortar de una foto, parate encima de ella y hacéle CLICK! ¡Entrá en el milenio! ¡Mirá que hay milenials que votan! ¡Tu futuro sueldón peligra, ex bodeguero por herencia! ¡Alerta!

Es increíble el grado de patetismo que demuestran los blancos… Ofenderse porque no figures en una foto, es tan tan ridículo como decir que estuviste cuando Ardeleche le marcó rumbos a las calificadoras de riesgo; como decir que vas a rescatar gente en situación de calle, dándole clases de yoga, o como insultar en público a la tía del Tan Ito! ¡O como poner de candidato a Ministro del Interior a quien trasladaba reos traficantes a cárceles VIP!

Juvenal se despide hasta más escribirles, ¡oh altardelapatrialteños custodiados y espiados por los bajadores de línea a Maninazi!

¡Que podáis jubilaros con más del cien por ciento de vuestros sueldos, a la temprana edad de los ocho lustros y medio!

Salve.