Así lo indicó el abogado representante de las familias, Dr. Gustavo Mega, tras finalizar un exhaustivo repaso de los hechos del siniestro, donde todo fue analizado.

Las autoridades realizaron este lunes la reconstrucción del siniestro fatal donde murieron dos jóvenes impactadas por un auto a velocidad en calles internas del Prado Piedra Alta.

En el lugar se desarrolló un fuerte dispositivo de seguridad que inició desde las 18:20 cuando el principal parque floridense fue cerrado a toda circulación de vehículos. Más de 30 efectivos fueron desplegados, incluso con la presencia de la Guardia Republicana. No obstante, no hubo ningún tipo de incidente ni manifestación. 

Las autoridades analizaron el caso ocurrido el pasado 29 de febrero. En la madrugada, las jóvenes iban en moto cuando impactaron contra un auto que venía de frente a elevada velocidad. La espirometría al conductor resultó positiva. La estudiante de profesorado, de 20 años, identificada como Lucía Borges Baltrons, murió en lugar. Posteriormente, su acompañante, Saraí Arbelo, falleció también por las graves heridas.

Desde entonces, el conductor del auto, un joven de 21 años identificado como W.N.G.B. está a disposición de las autoridades a la espera de una formalización que se concretaría en los próximos días. El joven iba en un coche Hyundai, matriculado OAD 941. 

PASO A PASO

Tras el vallado del parque, las partes comenzaron a llegar pasadas las 18:30. Todo indicaba, que se esperaría la noche para rehacer la escena, atento a que, el caso, se produjo en la madrugada. 

Así, sobre las 18:40 llegó el Dr. Mega. Le siguió unos minutos después el Dr. Cipriano Curuchet. El defensor del conductor llegó a las 18:56 y pocos minutos después arribaron tres testigos que hicieron un importante aporte a la causa, según una evaluación primaria. 

Mientras aún se ocultaba el sol, los agentes recibieron la orden de empezar a preparar la escena. Se utilizaría una moto de la Policía Comunitaria. Y tres móviles se colocarían en posición de los autos que estaban en el lugar esa madrugada. Al menos, para una de las hipótesis. 

Sobre las 19:21 llegaron más jerarquías de la Jefatura de Policía de Florida. Arribó el Jefe Ruben Saavedra. Y también la Fiscal Dra. Cristina Falcomer y la Juez en lo penal, Dra. Victoria Abraham. 

Ya en noche oscura, y con una escena que tal como dijeron algunos testigos (fuera de la reconstrucción) allí se veía muy poco, el lugar quedó en una sombra y sobre las 19:40 comenzó.

En el vallado, a lo lejos, familiares y amigos de las víctimas también siguieron el detalle que podían visualizar. 

DE UN ESTADO A OTRO

El proceso inició con un repaso de toda la escena. Las autoridades documentaron todo. Se hizo un registro fílmico, se grabó en audio y se tomó nota escrita en todo momento. Un buen número de asistentes y funcionarios judiciales, al igual que personal de Policía Científica seguían a fiscal, juez y declarantes. 

Sobre las 20:00 horas ya declaraba el imputado. W.N.G.B. llegó tranquilo, casi despreocupado de acuerdo a la impresión de vista. Y siempre acompañado por su representante legal. La situación cambiaría después. 

Cada declaración se iniciaba desde el instante previo del siniestro. Las consultas fueron sobre posición, manejo, velocidad, elementos que se hayan visto de la moto, acciones concretas y otros detalles. La mayoría está basado ahora sobre pericias firmes, donde ya incluso, podrían llegar a descartarse elementos como la falta de luz en la moto, luego del análisis de lámparas y conexiones. 

Los agentes iban y venían, volviendo una y otra vez a la posición del auto, de la moto, el repaso por la amplia huella de frenado. Un agente manejaba el auto según indicación del chofer implicado. 

Cada testigo declaró. Y la reconstrucción seguía cada paso, una y otra vez. 

Luego fue turno del acompañante. Según el Dr. Mega hubo declaraciones que se podrían calificar como “ambiguas”, tanto por parte del chofer como del acompañante. Al menos, no coincidirían plenamente con lo relatado inicialmente en Fiscalía. 

Allí, además, hubo claras señales corporales de preocupación por parte del imputado: brazos en jarra, cabeza agacha, cara seria.

Durante la declaración, también se analizó otra de las hipótesis que llamó la atención a los investigadores: la posibilidad que existiera doble fila de vehículos. 

Los autos se ordenaron de forma tal. Pero según fuentes de la investigación, esa, al menos, es una línea que comprometería aún más al implicado. Y que, además, contrasta con la escena, al menos a simple viste, de quienes pudieron apreciar la escena final.  

HAY MÁS ELEMENTOS 

Sobre las 21:31 la escena se levantó. La documentación fue guardada y los autoridades se retiraron. El Dr. Gustavo Mega quedó en el lugar hablando con la familia. 

Luego se acercó a los medios. En la evaluación primaria, Mega aseguró que la reconstrucción no solamente aclaró elementos sino que ratifica que “hay prueba suficiente para establecer las responsabilidades y castigar al culpable”. 

En cuanto a los plazos, se estima que sobre el final de la semana podría surgir una formalización, aunque aclaró que es Fiscalía quien deberá hacer las valorizaciones al respecto.