Por el sutil y mordaz Juvenal

Salve, oh piedralteños custodiados por el Batallón del heroíno y fugado Ferro.

¿Sabéis que hay detalles que le dan perfil a los tres principales Partidos Políticos de vuestro país?

Al FA lo caracterizó encarnar la esperanza de ser EL CAMBIO. Pero cuando se hizo del gobierno, inclusive antes de acceder al mismo, ya evidenció que del cambio, poco y nada. Esto lo caracteriza en la actualidad. Es el partido del desconsuelo. Es el rasgo que más lo diferencia del partido blancolorado. El desconsuelo generado por los rosados es mucho más antiguo.

Los colorados tienen un pasado batllista. Esto los caracteriza. Aunque son anti batllistas desde que murió Batlle y Ordóñez. Esto también los caracteriza. Siempre fueron el “Partido de Gobierno”. Hasta 2005, siempre el gobierno fue del Partido Colorado. Salvo dos gobiernos blancos y algunos períodos dictatoriales. Casi siempre apoyados por el Partido de Rivera. Esto los caracteriza. La mayor debacle de la historia de los Partidos Políticos, también es un rasgo distintivo de los colorados.

Los blancos, por su parte, se caracterizan por ser la oposición casi eterna. Esto los caracteriza. Aunque desde que a Sanguinetti se le ocurrió el ballotage, ser oposición ya no los caracteriza tanto. Se han sonrojado hacia el rosado. Esto, ahora, también los caracteriza.

Pero los blancos se han agenciado, hoy por hoy, de un perfil que los caracteriza indiscutiblemente. Este rasgo perfilesco está ejemplificado en forma majestuosa por un dúo sin par, que revela cómo el perfil que vamos a detallar, abarca la dimensión nacionalista en lo nacional y en lo departamental.

El dúo al que nos referiremos está formado por el HIJO DE un acaudalado político. Él es el cajetilla de nivel nacional. Completa el dúo el HIJO DE un acaudalado profesional floridense, él es el cajetilla de nivel departamental.

Tanto el cajetilla de nivel nacional, como el de nivel departamental, nunca han trabajado en base a sus esfuerzos personales. Sus existencias de jóvenes nacidos en cuna de oro, ambas dos, han discurrido en la situación del que nada material necesita. Pero ambos dos se vanaglorian de ser sensibles a las necesidades de quienes no han nacido en cunas de oro. Vaya vaya… Poca diferencia hay entre vivir en la elegante casa de papimami o en barrio privado heredado de papimami. Poquísima.

La mami llamó al nacional para que fuese parlamentario. En su lista. Como primera manera de que ganase algo. Ambos dos, tras la candidatura del papi. Familiones de estirpe, que le llaman. “Es hora de que sientes cabeza, nene.” Dicen que después le dijeron al nene que se dejara de “andar haciendo bandera”.

El poderoso amigo de la familia del departamental, llamó al otro para que dejara de “sufrir” en la Costa de Oro catalana, y regresase a la casa paterna en el Altar de la Patria, para hacerse cargo de un cargo supuestamente honorario. No de pico y pala ni de recolector, por supuesto. Algo que se pudiese ejercer de traje, con aire acondicionado, emitiendo discursos por radios y tvs amigas, pero que no exigiese formación previa ni referencias. De paso, que le saliera al cruce a un encumbrado blanco desacatado que anda mostrando las mugres varias que decoran el paisaje piedralteño, en su redomón que se recorta en las cuchillas. Cobrando sueldo de parlamentario, faltaba más. “Bueno, nene, si te volvés de la costa catalana, a ver si venís a dedicarte a algo “productivo” de una buena vez”. “¡Es hora, nene!”

El cajetilla nacional se dio el lujo de concurrir siempre a colegios y universidad privada, y el floridense no. Pero no porque no pudiese, por supuesto. Llamativamente, el cajetilla nacional pudo obtener su título universitario privado, pero el cajetilla departamental no pudo hacerlo en la UdelaR pública. Eso no es como la escuela y el liceo de la ciudad de papimami. Aunque muchos piedralteños han sabido tener éxito en su aventura montevideano-estudiantil. Claro, sacrificándose y estudiando. Como corresponde a gente seria. No considera Juvenal que esto sea una diferencia entre los cajetillas que hoy nos ocupan, sino que -por el contrario- este detalle demuestra que los cajetillas sólo prosperan cuando están entre los algodones de la opulencia. Cuando osan llevar una vida que se sale de sus ámbitos naturales de privilegio heredado, fracasan. Como lo prueba la fracasada trayectoria universitaria del cajetilla departamental. A pesar de que todo le haya sido servido en bandeja.

Estimados altardelapatrialteños custodiados: ¿ya habéis deducido quiénes conforman el dúo de cajetillas que caracterizan como pocos al actual Partido Nacional?

Habéis dado en el blanco: esos son los dos blancos.

Poseéis una genialidad digna de la Roma Imperial.

Juvenal os despide y se despide. Salve.

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